Enredada
Cual sutil enredadera,
te aferras al recuerdo de sus ojos
y brotan de tú esencia las caricias
y los besos que jamás se dieron.
Adonde quieres ir
corazón enamorado de un fantasma
que nada puede dar ni prometer
y té mantiene asida
a el en el juego macabro de palabras
que llenan momentáneamente el alma,
que sacan de ti la dulzura de tus flores,
dejando luego el terrible dolor
de la ausencia que seca
poco a poco tus
ramas.
Dime corazón enamorado
porque té aferras acaso eres hiedra
y puedes sobrevivir junto a un amor de piedra.
Magui Maga

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